DE LA PARCHITA CONDUCIDA EN EMPARRADO | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
RESUMEN
Tres plantaciones de parchita, Passiflora edulis Sims f. flavicarpa Degener, ubicadas en la zona del Sur del Lago de Maracaibo, Venezuela y conducidas en emparrado, fueron sometidos a observaciones sobre crecimiento, floración, fructificación, ramificación, producción e incidencia de enfermedades, durante tres años. En el proceso del crecimiento vegetativo, se observó una aparición de brotes laterales desde la porción basal hacia la distal en la guía principal. La floración se inició cuando la guía principal alcanzó 24 o más nudos sobre el primer zarcillo, seguida por la aparición de flores en las ramas laterales. Todas las ramas fueron potencialmente fructíferas por cuanto el crecimiento vegetativo y la floración lateral operó continua y simultáneamente. La planta ramificó hasta el tercer orden; y con tres porciones, cada una de ellas: la distal o de floración, la intermedia o de fructificación y la basal o de ramificación. Los rendimientos oscilaron entre 18 500 y 23 900 kg/ha por año. Las enfermedades de la raíz y el tallo causaron severas pérdidas de plantas y producción.
Palabras Clave: Passiflora edulis Sims f. flavicarpa Degener; rendimiento de cultivos; enfermedades de las plantas; floración; hábitos de crecimiento; ramificación; formación de la planta; fructificación; Zulia; Venezuela.
INTRODUCCIÓN
La parchita maracuyá, Passiflora edulis Sims f. flavicarpa Degener, es una planta trepadora de gran vigor vegetativo, de origen tropical (AKAMINE et al., 1957; HADDAD y MILLAN, 1975; MANICA, 1981; MEDINA, 1980). El cultivo se extiende por áreas tropicales y subtropicales debido a las cualidades degustativas de las frutas, con las cuales se elaboran jugos, concentrados, mermeladas, entre otros, de gran aceptación en mercados nacionales e internacionales.
La especie se introdujo a Venezuela en 1954 y los primeros trabajos de investigación se presentaron en 1966 (HADDAD y MILLAN, 1975). Actualmente las principales zonas de producción se encuentran al Sur del Lago de Maracaibo, llanos centroccidentales y valles de Aragua. Se estima un área cultivada de 1 400 ha y un rendimiento promedio de 12 a 14 t/ha por año.
El cultivo en diferentes países se conduce y maneja generalmente sobre un soporte vertical (la espaldera) a uno o más alambres. Este sistema es el más usado en el país y consiste en una separación de 3 m entre hileras y una distancia de 3 o 4 m entre plantas. Sin embargo, en la zona Sur del Lago de Maracaibo, principal área productora, el sistema de soporte más usado es el horizontal denominado "troja" o "emparrado". Cada troja puede cubrir áreas de una o más hectáreas.
La parchita ha sido sometida a evaluaciones agronómicas en diferentes épocas y lugares de Brasil, Colombia, Hawaii, Kenia, Venezuela. Los estudios han utilizado el sistema de espalderas y los factores comúnmente evaluados han sido las distancias de plantación (CARVALHO et al., 1971; HADDAD, 1966, 1968; LEDERMAN et al., 1986; MANICA et al., 1985; RITZINGER et al., 1987), fuentes material biológico (AKAMINE y GIROLAMI, 1959; TORRES y GIACOMETTI, 1966), altura de los soportes, sistemas de poda e incidencia de enfermedades (ARAUJO et al., 1986; GACHANJA y GURNAH, 1980; GURNAH y GACHANJA, 1980, 1984; HADDAD, 1966, 1968).
En el presente trabajo se analizan aspectos sobre desarrollo de la planta, prácticas culturales y problemas fitosanitarios y de producción en plantaciones comerciales conducidas en emparrado, en tres fincas de la zona Sur del Lago de Maracaibo.
MATERIALES Y MÉTODOS
Plantaciones de parchita de tres fincas ubicadas sobre un área relativamente plana entre Caja Seca y Muyapá, zona Sur del Lago de Maracaibo y separadas unas de otras por distancias no mayores a los 4 km fueron utilizadas. "Muyapá", con 4.0 ha; "La Primavera", con 7.0 ha y "Vista Alegre", con 8.5 ha efectivas de cultivo.
El área se localiza a 9º 15' LN y 150 msnm. El clima es sub-húmedo seco (SANCHEZ-CARRILLO, 1965). La estación meteorológica ubicada 15 km del lugar registra una temperatura promedio de 26.9 ºC con variación de aproximadamente 2.0 ºC entre el mes más frío y el más caliente y una precipitación de 1 232 mm/año, con registros mensuales inferiores a 100 mm durante diciembre, enero y febrero. Sin embargo, como las fincas están cercanas al pie de monte, se estima que las precipitaciones sean superiores a las registradas en la estación, más cercana al Lago.
Los suelos son aluviales recientes, de mediana fertilidad, texturas medianas a pesadas, estructura pobremente desarrollada, profundidad efectiva de 40 a 100 cm y ligeramente ácidos (GONZALEZ, 1970).
Todas las plantas provinieron de semillas obtenidas de frutos maduros colectados en plantaciones comerciales. La mayoría de las plantas para la fundación se adquirieron en viveros comerciales listas para transplante. Sin embargo, se mantuvieron lotes de semilla en propagación en las fincas para la reposición de plantas muertas en campo. Los transplantes se realizaron con plantas cuya guía principal alcanzó de 50 a 70 cm de longitud.
La preparación del suelo para la fundación del cultivo consistió en la deforestación liviana, amontonamiento y quema de residuos vegetales. No se utilizó maquinaria por ser una práctica poco recomendable en los suelos de la zona. Para el sistema de soporte o troja se utilizaron postes perimetrales y estantillos internos de madera, a 2.10 m del suelo, sobre los cuales se colocó horizontalmente una malla o red de alambre galvanizado de diferentes espesores. El sistema de soporte se dividió en unidades lo más regulares posibles, con áreas de 2, 1 y 0.5 ha. Las distancias de plantación fueron de 8.0 m x 8.0 m y las plantas se colocaron en hoyos de 0.30 x 0.30 x 0.30 m. Al momento del transplante se utilizó 150 g/pl del fertilizante de fórmula 15-15-15.
Las plantas fueron conducidas a una sola rama o "guía" principal hasta alcanzar la altura de la troja, mediante despunte y/o eliminación de brotes laterales. Sobre el emparrado, las plantas quedaron a libre crecimiento a excepción de la guía principal, la cual se despuntó al alcanzar 1.5 m en posición horizontal. Cada cuatro meses después de iniciada la producción, se fertilizó con 250 g de fórmula 15-15-15 más 100 g de cloruro de potasio por planta. El control de malezas se realizó por medios químicos y constituyó una práctica permanente en las tres plantaciones. Las plagas que ameritaron control fueron en casos eventuales fácilmente eliminados por medios químicos.
La incidencia de enfermedades hizo rutinaria la reposición de plantas. A partir de los dieciocho meses, el algunas unidades se procedió a la eliminación selectiva de plantas muy vigorosas y excesivamente entrecruzadas, para favorecer la exposición a la luz del follaje de las restantes.
La producción fue cuantificada en peso mediante la acumulación mensual de las cosechas de cada finca, durante 1991, 92 y 93. Las observaciones sobre crecimiento, floración, fructificación y ramificación, se hicieron por muestreos mensuales en plantas marcadas.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
La parchita se caracteriza por ser una liana o bejuco cuyo crecimiento es continuo, monopódico, de floración lateral y ramificación basítona, (HALLE y OLDEMAN, 1975). La rama o guía principal tutoreada tiende a alcanzar el sistema de soporte definitivo y durante su desarrollo se presenta un momento a partir del cual comienzan a aparecer brotes laterales, en la porción basal, por debajo y encima del nudo con el primer zarcillo. Si no se tutorea la guía principal, al aparecer la forma lianescente por encima del primer zarcillo, el crecimiento se hace decumbente y se estimula precozmente la brotación lateral basal. Esta tendencia o hábito de la parchita a la ramificación basítona ha sido observada por DELANOE (1991) en Passiflora glandulosa Cavan y puede ser común a otras passifloras. Como práctica cultural de la conducción en emparrado, todos los brotes formados desde el suelo hasta el sistema de soporte fueron eliminados.
El despunte intencional o fortuito de la guía principal estimula la brotación de yemas distales, manifestándose una tendencia a la ramificación acrótona de la cual se pueden obtener ventajas en el manejo hortícola del cultivo. Las plantas de crecimiento débil o lento son despuntadas para provocar la formación de una rama distal sustituta de la guía original. Esta rama es generalmente muy vigorosa y al inicio de su formación ejerce fuerte inhibición sobre las yemas y brotes laterales existentes, contribuyendo así a su propio crecimiento. Todas las ramas laterales formadas sobre el sistema de soporte son dejadas y orientadas para lograr una mejor distribución sobre la troja.
El inicio de la floración es muy desuniforme dado que las plantas son originadas de semilla y la especie es alógama (KNIGHT y WINTERS, 1962; NISHIDA, 1958; PAYAN y MARTIN, 1975). La floración se inicia sobre la guía principal, seguida por la aparición de flores en las ramas laterales y basales. La flor, una por axila foliar, es efímera y la antesis dura un solo día (RUGGIERO y ANDRADE, 1989). La posición de la primera flor en alcanzar antesis sobre la guía varía de planta a planta; sin embargo, se puede ubicar después del nudo 24, contando desde el primer zarcillo basal. Sobre las ramas laterales, las primeras flores generalmente se observan en los nudos 4 al 7, contando desde la base. Las primeras flores en antesis se observaron a los tres meses del transplante sobre las plantas más precoces y a los cinco, los primeros frutos en maduración. Las observaciones permitieron establecer un período de 52 a 60 días desde antesis hasta maduración. La fruta, al entrar en maduración abscisa por encima de las brácteas que la sostienen, lo que se conoce como "goteo de la parchita". A partir del sexto mes, la producción se hizo continua y requirió de dos recolecciones semanales.
Con la aparición de las primeras flores el proceso se continúa indefinidamente dependiendo del número de ramas que se van formando en cada planta. El ápice de crecimiento, de todas las ramas de una planta, es potencialmente apto para formar primordio floral a nivel de cada nudo. Sin embargo, se observó una elevada aborción de flores antes de la antesis, que en la práctica se reveló por la presencia de estructuras vanas entre el ápice y la flor de antesis. También se observó una caída no cuantificada de flores después de la antesis atribuible a una falta de polinización. La caída de flores por falta de polinización ha sido observada en Hawaii (AKAMINE y GIROLAMI, 1959), Kenia (GACHANJA y GURNAH, 1980), Brasil (GRISI-JUNIOR, 1973) y Venezuela (HADDAD y MILLAN, 1975). Las flores deben ser polinizadas por agentes vectores. Los cigarrones,Xylocopa spp, se les consideran como los más efectivos polinizadores de la parchita (AKAMINE y GIROLAMI, 1959; NISHIDA, 1963; HADDAD y MILLAN, 1975), los cuales son muy abundantes en la zona.
A una rama de planta adulta de parchita se le pueden distinguir tres porciones (Figura 1) la distal o zona de floración que va desde el ápice hasta el nudo con flor en antesis; la intermedia o zona de fructificación, va desde el nudo inmediatamente anterior al de la flor en antesis hasta el que contiene el fruto más desarrollado; la basal o zona de ramificación, desde el nudo inmediato anterior al fruto más desarrollado hasta el punto de inserción en la rama parental.
Las zonas floral y de fructificación mantienen una longitud o número de nudos relativamente constante y característico para cada orden de ramificación; mientras que la zona de ramificación se alarga con el desarrollo de la rama. La porción basal de la rama constituye la reserva de yemas vegetativas axilares que da origen a un nuevo orden de ramificación.
Las observaciones realizadas permiten señalar que la parchita presenta ramificaciones hasta de tercer orden, considerando que el eje originado del epicotilo corresponde a la estructura de orden cero (Cuadro 1). Cualquiera que sea el orden de la rama parental, las ramas basales aparecen primero y siembre son más largas que las distales a excepción de las terciarias, las cuales ya no ramifican. Tal sistema de ramificación conlleva a presumir que la parchita es una planta perenne de vida corta y su período económicamente útil podría ser de más o menos tres años.
La ramificación de primer y segundo orden es intensa, pero no continua y se requiere del desarrollo de 20 nudos o más en la rama parental para que comiencen a formarse brotes laterales (Cuadro 1). Si las zonas floral y de fructificación contienen aproximadamente 30 nudos distales, la intensidad de ramificación es alta en la porción basal de la rama, disminuyendo la importancia de la poda como práctica para estimular la brotación. Las experiencias con respecto al efecto de la poda sobre la planta y la producción, han sido escasas y contradictorias. Sin embargo, algunos de los resultados experimentales han señalado restricciones en los rendimientos según la intensidad de la poda (GACHANJA y GURNAH, 1980; GURNAH y GACHANJA, 1980, 1984).
Una vez iniciada la producción está se mantuvo continua durante todo el año en cada una de las tres fincas. Los rendimientos oscilaron entre 18 500 y 23 900 kg/ha al año, en los tres años del estudio (Cuadro 2). La producción mostró variaciones y altibajos mensuales sin tendencia definida; a un mes de alta producción le siguió uno de baja y viceversa, durante un mismo año (Figura 2). En las dos fincas con datos de los tres años, se observó una ligera tendencia a la disminución anual de los rendimientos. Los rendimientos fueron bajos si se les compara con los 55 000 kg/ha por año, obtenidos experimentalmente variando factores de densidad, altura y número de alambres en espaldera y fertilización (ARAUJO Jr. et al., 1986; RITZINGER et al., 1987). Sin embargo, los rendimientos están dentro de los límites generales que cita la literatura en diferentes partes del mundo (10 000 a 30 000 kg/ha por año) (AKAMINE et al., 1957; BERTIN, 1976; HADDAD y MILLAN, 1975; MANICA, 1981).
Las condiciones bajo las cuales se condujeron las plantaciones objeto de la presente experiencia, fueron muy diferentes a las señaladas en la literatura: una muy baja densidad de plantación (156 plantas/ha) y el uso de un sistema de soporte horizontal. Sin embargo, debe reconocerse que el sistema de apoyo horizontal presenta debilidades teóricas y prácticas que deben ser consideradas. La captación de radiación sobre la troja sólo tiene un pico que se da a medio día; mientras que el soporte vertical presenta tres picos, el primero a mediados de la mañana, el segundo y muy importante al medio día y el tercero a mediados de la tarde (CHAMPAGNOL, 1982; SMART, 1973). El desarrollo individual de las plantas es exuberante sobre el soporte horizontal y el follaje se solapa en capas apretadas, problema que se agravaría más temprano y con mayor intensidad al incrementar la densidad. En el soporte vertical, la planta dispone de dos caras de la espaldera para su exposición, tolerando según el manejo, un mayor nivel de densidad.
La troja cubriendo grandes áreas provoca la creación de un microclima característico entre el suelo y el emparrado que propicia el desarrollo de enfermedades; mientras que las espalderas permiten el asoleo y ventilación del área de cultivo. Después del inicio del entrecruzamiento de ramas, intra y entre plantas sobre la troja, la fructificación se va desplazando hacia los bordes de la unidad de soporte y hacia los claros que dejan las plantas que mueren por enfermedad. Aparte de los factores físicos y biológicos, la troja es una estructura cuya construcción es mucho más costosa que las espalderas para resultados de producción aparentemente similares. El balance de ventajas y desventajas entre los dos tipos de soporte parecen favorecer el uso de los espalderas en el cultivo de la parchita.
La muerte de plantas o la pérdida de sus partes fueron frecuentes en las plantaciones bajo observación. Las enfermedades de la raíz y el tallo causaron mayores daños y ameritaron un plan rutinario de reposición de plantas. La reposición alcanzó aproximadamente al 10% en los primeros seis meses, 20% a los doce, 50% a los dieciocho y 100% a los veinticuatro. Al final de los dos primeros años cada plantación quedó totalmente renovada. En la zona se considera normal mantener el 50% de las plantas en producción y el restante en crecimiento, a los 30 meses del cultivo.
Las enfermedades más frecuentes y dañinas fueron: la pudrición radical y marchitez, causada por el hongo Fusarium oxysporum Schl. f. passiflorae Purs. La pudrición del tallo, ocasionada por Macrophomina phaseolina (Tassi) Goid. La bacteriosis originada porPseudomonas passiflorae (Reid) Young, Dye y Wilkie y la muerte de ramas, cuyo agente causal fue el hongo.
Las enfermedades citadas causan severos daños que reducen la población y la producción, colocando al cultivo como muy riesgoso para su explotación. Los análisis fitopatológicos realizados en campo y laboratorio parecen indicar que la principal fuente de material contaminado proviene de los viveros (Juan Renaud. Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado. Postgrado de Fitopatología y Horticultura. Barquisimeto. Apdo. 400. Comunicación personal). Sin embargo, la alta mortalidad prematura de plantas no sólo es consecuencia de la contaminación del vivero, sino también de las condiciones favorables del microclima característico formado entre el suelo y la troja. Estudios sobre prácticas culturales y sanitarias a nivel de vivero y campo se consideran prioritarias para alargar la vida útil de la planta y mejorar la productividad del cultivo.
CONCLUSIONES
La parchita es una liana de crecimiento continuo cuya guía principal, después del transplante, debe ser tutoreada y desbrotada hasta la altura de los sistemas de soporte. Todas las ramas formadas sobre el soporte deben ser orientadas para mejorar su distribución en la troja.
La floración se inició sobre la guía principal, después de haber formado 24 o más nudos a partir del primer zarcillo basal, seguida por la aparición de flores en las ramas laterales más basales. El desarrollo del fruto tiene una duración de 52 a 60 días desde antesis hasta maduración.
Los procesos de floración y fructificación se hacen continuos y simultáneos con el crecimiento vegetativo después del sexto mes. Todas las ramas son potencialmente fructíferas. Se detectaron problemas de absorción y abscisión de flores antes y después de la antesis, respectivamente.
Una rama de parchita presenta tres porciones diferenciales, la distal o zona de floración, la intermedia o zona de fructificación y la basal o zona de ramificación. La zonas floral y de fructificación mantienen un número de nudos relativamente constante; mientras que la ramificación se alarga continuamente con el desarrollo de la rama.
La planta puede ramificar hasta de tercer orden, considerando al eje proveniente del embrión como el orden cero. Tal sistema de ramificación permite presumir que es una planta perenne de vida corta, con un período económicamente útil de más o menos tres años.
La producción una vez iniciada se mantiene continua durante todo el año. Los rendimientos oscilaron entre 18 500 y 23 900 kg/ha por año, los cuales pueden ser considerados como promedios con respecto a lo señalado en la literatura.
La baja densidad de plantación, el uso de soporte horizontal y la incidencia de enfermedades se consideran como los factores más limitantes de la productividad en las plantaciones observadas.
Para mejorar la productividad se requiere:
Además del uso de la espaldera vertical simple, se recomienda experimentar otros sistemas de conducción como las espalderas en "T" y "Y".
SUMMARY
Key Words: Passiflora edulis Sims f. flavicarpa Degener; plant disease; flowering; growth pattern; branching; plant architecture; fructification; fruit yields; Venezuela.
BIBLIOGRAFÍA
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CRECIMIENTO VEGETATIVO, REPRODUCTIVO Y RENDIMIENTOS DE LA PARCHITA CONDUCIDA EN EMPARRADO
Aspectos Productivos de la Parchita o Maracuya
Maracuyá . Características
El género Maracuyá ( Passiflora ssp) comprende una serie de lianas trepadoras que crecen en estado natural en las regiones subtropicales de América.
El género Maracuyá ( Passiflora ssp) comprende una serie de lianas trepadoras que crecen en estado natural en las regiones subtropicales de América.
Existen más de 460 especies del genero Passiflora. Entre todas ellas, destaca la Passiflora edulis, que, como su nombre indica, se utiliza principalmente por sus frutos comestibles y la que se reconoce generalmente como auténtica Maracuyá
Originaria de la zona amazónica del Brasil, se cultiva en muchos lugares del mundo que poseen un clima tropical o subtropical. A partir de ella derivan una serie de variedades. Las más reconocidas son:
- Maracuyá amarillo: ( Passiflora edulis f. flavicarpa): Necesita de zonas tropicales para ser cultivada con unas temperaturas constantes y elevadas. Es más resistente a las enfermedades y produce mucho más que otras variedades. Se cultiva fundamentalmente en Sudamérica, Hawai y Australia
- Maracuyá púrpura (Passiflora edulis f. edulis). Crece bien en zonas templadas. Suele cultivarse preferentemente en otras zonas de África y la India
Maracuyá . Especies y variedades
Otras especies de Maracuyá también cultivadas aunque con un valor alimenticio inferior o una producción menos interesante son:
- Granadilla ( Passiflora incarnata): con frutos de color amarillo que se vuelven naranja al madurar. Al ser menos dulce, se utiliza para la confección de mermeladas, dulces o bebidas en las que se añade azúcar. La planta seca se utiliza en medicina natural para el tratamiento del insomnio y para el tratamiento de problemas nerviosos del estómago.
- Tumbo gigante, granadilla grande o badea ( Passiflora quadrangularis): es una de las maracuyas más vigorosas, pudiendo alcanzar los 20 metros de altura. Se caracteriza por producir los frutos más grandes, existiendo ejemplares de hasta 15 cm de longitud por 30 de diámetro. Al igual que la especie anterior, es poco dulce, por lo que se utiliza para hacer mermeladas o dulces. Los frutos verdes pueden consumirse como verdura. Es muy rica en vitamina A, vitamina C y minerales, como hierro, fósforo y calcio, pero destaca por ser reconocida como la planta que posee un contenido más elevado de vitamina B3 ( niacina)
La raíz es venenosa y se utiliza para eliminar los gusanos intestinales. En su composición se ha descubierto serotonina, un potente neurotransmisor, necesaria para el buen estado del sistema nervioso y cuyas deficiencias son responsables de patologías como la depresión, ciertos tipos de obesidad, comportamientos obsesivos, insomnio , migrañas,etc
- Maracuyá naranja ( Passiflora laurifolia) Es una de las menos conocidas. Produce frutos de unos 8 cm de longitud de color naranja-amarillento, que contienen una pulpa de color blanco rosado, muy jugosa y ligeramente ácida muy rica en vitamina B5 ( ácido pantoténico) Con este jugo se realizan estupendas bebidas. Muchas veces se utiliza para saciar la sed de los caribeños. Para ello se realiza un pequeño agujero en uno de los extremos y, a través de él, se absorben su líquido.
- Maracuyá dulce, ouvaca ( Passiflora alata) Se caracteriza por producir flores muy vistosas de color rojo y forma estrellada. Produce frutos muy grandes y muy escasos, por lo que resultan muy apreciados.
- Passiflora antioquensis: Caracteriza por ser una de las plantas de este género que produce las flores más largas y los frutos más deliciosos. Crece en estado natural en las selvas de Colombia donde son polinizadas por los colibríes. Sus flores y sus frutos cuelgan de largos pedúnculos. Es una planta muy rara y difícil de encontrar, que muy pocas veces se puede encontrar cultivada.
- Flor de la pasión ( Pasionaria caerulea) Natural de Centroamérica, aparece como planta cultivada en numerosos jardines de clima cálido por su capacidad para aguantar temperaturas más bajas que la mayoría de las plantas de este género. La flor de la pasión es la planta de este género que más se utiliza en medicina natural. ( Ver más información en " Propiedades de la flor de la pasión" en el listado superior)
- Passiflora laurifolia: natural de Colombia y Perú, con fruto amarillo de hasta 8 cm y flores con pétalos rojizos por un lado y verdosos por el otro. Al igual que la Passiflora quadrangularis, sus raíces sirven para realizar decocciones con las cuales se eliminan los gusanos intestinales.
- Pasionaria mollissima: Produce frutos muy tempranos y abundantes. Su contenido en azúcar es más bajo que en el resto de las pasionarias.
Maracuyá . Riego y humedad
Es importante regar esta planta cuando el clima es seco. Esto se tendrá en en cuenta sobre todo durante la época de crecimiento. No hay que olvidar que al tratarse de una planta tropical requiere un riego abundante y constante. el maracuyá necesita entra 800 y 1500 litros de agua anuales, por lo tanto, en caso de de no producirse estas lluvias o de no hacerlo de una manera bien distribuida a lo largo de todo el año, deberá regarse artificialmente.
El riego será pues obligatorio en zonas cálidas no tropicales o en zonas más frías cuando se cultiva en invernaderos. También habrá que tener en cuenta la humedad ambiental. El maracuyá requiere una humedad ambiental elevada para producir abundantes frutos y de buena calidad. En caso de que se pueda controlar la humedad ambiental hay que tener en cuenta este detalle.
El riego se realizará mediante la técnica de gravedad, de manera que toda la superficie alrededor de cada planta en un diámetro más o menos de 80 cm a 1 metro quede bien empapada. Se ha comprobado que los riegos por aspersión no resultan adecuados dado que favorecen la aparición de enfermedades fúngicas y los problemas de floración.
Maracuyá . Usos y propiedades
Además de utilizarse como planta de jardinería, el maracuyá se utiliza como planta alimentaria y como planta medicinal. Véase más información sobre " Propiedades del maracuyá" en el listado superior
Maracuyá . Ambiente y exposición
El maracuyá requiere ser cultivado en un lugar cálido con temperaturas que oscilen entre los 24 y los 28 ºC. Temperaturas por encima de este rango producen una mayor rapidez en la maduración de los frutos a costa de una perdida de cantidad, vistosidad y calidad de los mismos. Por otra parte, cuando las temperaturas son más bajas, la cosecha se retrasa y la producción es mucho menor.
En zonas cálidas se cultiva desde el nivel del mar hasta los 1300 metros, generalmente en zonas de influencia del océano Pacífico, siendo el nivel más adecuado para una óptima producción entre los 400 y los 800 metros. Si se planta en zonas bajas de influencia atlántica, puede presentar problemas.
El maracuyá es una planta que debe cultivarse al sol. Solamente cuando el sol incida un promedio de 5 horas diarias sobre sus hojas, producirá frutos de una calidad y propiedades alimentarias adecuadas. Es mejor plantar los ejemplares de maracuyá en zonas soleadas y resguardadas si se pretenden conseguir resultados óptimos. Los lugares muy ventosos propician el resecamiento de las hojas y obligan a efectuar un riego demasiado abundante, además de producir daños en la superficie de los frutos.
En lugares no tropicales el cultivo de esta planta es más delicado, dado que requiere unos factores de ambiente y exposición muy adecuados. Todo ello obliga muchas veces a plantar estas enredaderas a cubierto. No obstante, si disponemos de un lugar soleado y protegido, serán capaces de crecer al exterior produciendo flores y frutos de una mayor presencia y calidad.
En zonas cálidas se cultiva desde el nivel del mar hasta los 1300 metros, generalmente en zonas de influencia del océano Pacífico, siendo el nivel más adecuado para una óptima producción entre los 400 y los 800 metros. Si se planta en zonas bajas de influencia atlántica, puede presentar problemas.
El maracuyá es una planta que debe cultivarse al sol. Solamente cuando el sol incida un promedio de 5 horas diarias sobre sus hojas, producirá frutos de una calidad y propiedades alimentarias adecuadas. Es mejor plantar los ejemplares de maracuyá en zonas soleadas y resguardadas si se pretenden conseguir resultados óptimos. Los lugares muy ventosos propician el resecamiento de las hojas y obligan a efectuar un riego demasiado abundante, además de producir daños en la superficie de los frutos.
En lugares no tropicales el cultivo de esta planta es más delicado, dado que requiere unos factores de ambiente y exposición muy adecuados. Todo ello obliga muchas veces a plantar estas enredaderas a cubierto. No obstante, si disponemos de un lugar soleado y protegido, serán capaces de crecer al exterior produciendo flores y frutos de una mayor presencia y calidad.
Maracuyá . Plantación y reproducción.
El maracuyá puede reproducirse mediante acodo ( Véase como se realiza la técnica de reproducción mediante acodo) o mediante estaca, aunque la forma más adecuada es mediante semillas.
¿ Cómo reproducir el maracuyá mediante semillas?
Es conveniente conseguir semillas certificadas que garanticen una producción adecuada y unos frutos de buena calidad, con la presencia y el tamaño adecuado. Una vez se han comprado las semillas, estas deben prepararse adecuadamente antes de plantarlas en el semillero. Para ello se cubren con agua durante unos cuatro días, con lo que se consigue ablandarlas para que puedan germinar. Posteriormente se lavan bien para eliminar la capa mucilaginosa que ha producido la fermentación en agua. Finalmente se tratan con fungicida.
Una vez preparadas adecuadamente, se plantan en el semillero, sobre un suelo previamente desinfectado. Se plantarán sobre surcos distanciados unos 15 cm y a unos 40 cm unas de otras. Las semillas deben cubrirse con una fina capa de tierra. Se regarán adecuadamente y se colocarán en un lugar sombreado manteniendo el grado de humedad de una manera constante.
Al cabo de unos 20 días las semillas comienzan a germinar. Al cabo de unos 20 días después de haber germinado, cuando las plantulas hayan alcanzado unos 10 cm de altura, cada una de las plantas deberá trasplantarse en una bolsa de plástico para plantulas con una cucharadita de fertilizante orgánico. También se deberá apoyar el ejemplar sobre un tutor para que pueda agarrarse con facilidad.
Una vez la planta haya alcanzado medio metro de altura puede trasplantarse a su lugar definitivo. Para ello de deberá prepararse este adecuadamente. El suelo debe ararse bien para estar previamente libre de hierbas y de restos de ramas u otras plantas. Posteriormente, se realizarán agujeros de unos 50 cm de profundidad por 40 cm de anchura. Cada uno de los agujeros debe estar situado a una distancia de unos 5 metros sobre surcos separados unos 3 metros uno de otro. ( En caso de suelos muy pobres se pueden separar las plantas unos 4 metros una de otra manteniendo la misma distancia entre los surcos) En el interior del agujero debe suministrarse una buena cantidad de fertilizante orgánico.
Las plantas a raíz desnuda se colocarán dentro de agujero, se colocara el tutor adecuado y se reafirmará la tierra a su alrededor. Luego se atarán al tutor. ( Véase más detalles de como plantar una planta trepadora)
¿ Cómo entutorar el maracuyá?
A la hora de entutorar el maracuyá se suelen utilizan tres maneras diferentes: espaldera, emparrado y entutorado hawaiano o en forma de T. El sistema de emparrado, aunque consigue un mayor aprovechamiento de la luz y facilita la recogida de los frutos, resulta muy caro y es poco utilizado.
El sistema de espaldera o espaldera vertical consiste en colocar en el terreno una serie de postes a unos 5 metros de distancia unos de otros que alcanzan una altura de unos 2 metros. Sobre estos postes se tienden dos líneas de alambres una a 1 metro de altura y otra a 2 metros de altura sobre el suelo.
La espaldera en forma de T o espaldera hawaiana esta formada por una serie de estructuras formadas por un palo vertical de unos 2 metros de altura sobre el que se coloca otro horizontal de un metro de longitud . Estas se suelen situar a unos 6 metros de distancia unos de otros. Sobre la estructura horizontal se suspenden tres alambres situados a unos 30 cm uno de otro. El sistema de espaldera es el más utilizado porque proporciona una serie de ventajas con respecto a los otros métodos de entutorado:
- Mayor ventilación y exposición a la luz y, como consecuencia, mayor crecimiento y menor riesgo de enfermedades. Mayor posibilidad de utilización en zonas de elevada humedad.
- Mayor facilidad en la poda y, como resultado, menor posibilidad de entrecruzamiento de las ramas.
- Mayor facilidad en la recolección de los frutos tanto mecánica como manualmente.
- Mayor facilidad en la aplicación de los tratamientos.
A pesar de las ventajas, hay que tener en cuenta que se trata de un método muy caro y que requiere un buen mantenimiento.
Maracuyá . Cuidados
Además del entutorado, se debe procurar mantener el terreno húmedo en las épocas adecuadas. Es necesario también conservar la tierra libre de malas hierbas. Para ello se escardará la tierra entre planta y planta por encima de tanto en tanto, para no herir las raíces que crecen superficialmente.
Otros cuidados que se deben tener en cuenta son:
Otros cuidados que se deben tener en cuenta son:
¿ Cómo podar el maracuyá?
La poda del maracuyá se centra en la utilización de esta técnica para favorecer un crecimiento adecuado ( poda de formación) , para eliminar aquellas ramas que se encuentran demasiado bajas, que sobresalen demasiado de los tutores o que se encuentran en malas condiciones ( poda de mantenimiento) y para conseguir que la planta, una vez establecida, consiga tener más vitalidad ( poda de renovación)
La poda de formación eliminará todas las ramas inferiores a 1 metro de altura sobre el suelo. Posteriormente, dejará solamente un par de ramas principales en cada planta. Cuando estas alcancen los alambres superiores de la espaldera, se cortará la yema terminal, para que surjan brotes que se desplacen lateralmente. Finalmente, si la planta posee demasiado densidad, se puede eliminar una de las dos ramas principales.
En la poda de renovación, que se lleva a cabo al tercer año después de la plantación, se eliminarán todas las ramas menos las principales, dejándolas con una longitud de 1,5 metros.
Maracuyá . Suelo y abonado
Los mejores suelos para el cultivo del maracuyá son los profundos y bien drenados con abundante materia orgánica. Necesita suelos como mínimo de 1 metro de profundidad para desarrollarse con normalidad. Prefiere los suelos bien cavados y con abundante estiércol, con un Ph que puede variar entre e 5, 5 y 7, siendo 6 el pH ideal. Hay que evitar a toda costa los suelos arcillosos porque impiden el drenaje reteniendo el agua en las raíces, que es la causa de la aparición de podredumbres y numerosas enfermedades fúngicas.
El maracuyá debe abonarse adecuadamente para conseguir una producción óptima Entre los nutrientes más necesarios se encuentra el nitrógeno, el fósforo y el potasio. En la preparación de los suelos resulta adecuado añadir materia orgánica bien desmenuzada para que crezca adecuadamente. Posteriormente, antes de la floración, deberá abonarse nuevamente, añadiendo también potasio. Un fertilizante múltiple cada dos meses puede resultar interesante.
Además de cultivarse directamente en el suelo, el maracuyá puede también cultivarse en grandes contenedores, siempre teniendo en cuenta que estos deben ser profundos y con un diámetro no inferior a los 35 cm. Se procurará suministrarle un suelo fértil muy rico en materia orgánica.
Maracuyá . Plagas y enfermedades El maracuyá debe abonarse adecuadamente para conseguir una producción óptima Entre los nutrientes más necesarios se encuentra el nitrógeno, el fósforo y el potasio. En la preparación de los suelos resulta adecuado añadir materia orgánica bien desmenuzada para que crezca adecuadamente. Posteriormente, antes de la floración, deberá abonarse nuevamente, añadiendo también potasio. Un fertilizante múltiple cada dos meses puede resultar interesante.
Además de cultivarse directamente en el suelo, el maracuyá puede también cultivarse en grandes contenedores, siempre teniendo en cuenta que estos deben ser profundos y con un diámetro no inferior a los 35 cm. Se procurará suministrarle un suelo fértil muy rico en materia orgánica.
Las principales plagas del maracuyá son las siguientes:
- Arañitas rojas: Son ácaros pertenecientes al género Tetranychus. Se alimentan de las hojas las cuales chupan con sus bocas especializadas. Todo ello produce el amarillamiento de las hojas y su posterior caída. Deben tratarse con acaricidas.
- Dípteros y Himenópteros: Principalmente moscas. como la silba (Silba pendula) cuyas larvas se alimentan de los frutos. El tratamiento adecuado supone la eliminación del material infectado o el combate biológico con un depredador de las mismas, el uso de la avispa Biosteres longicaudatus.
La mosca de los botones florales (Dasiops sp) ataca las yemas florales impidiendo que se desarrollen. La mosca de la fruta (Anastrepha sp) ataca los frutos haciéndolos inservibles para el consumo o para la venta.
Dentro de los himenópteros hay que destacar la abeja conga ( Trigona spp.) , una abeja que resulta generalmente muy beneficiosa como polinizadora pero que, cuando abunda en demasía ataca las hojas jóvenes y las flores produciendo grandes daños y propiciando el establecimiento de hongos.
- Otros insectos: Otros insectos que pueden atacar el maracuyá son: el chinche patón (Leptoglossus sp): ataca el pedúnculo floral por lo que no deja que el fruto aumente de tamaño. Los trips ( Frankliniella occidentalis, Trips tabaci lindeman) se alimentan de las yemas impidiendo el crecimiento de las plantas.
El tratamiento de estas plagas con insecticidas resulta muy problemática ya que esta especie depende de los insectos polinizadores para conseguir una fructificación abundante. En caso de precisar tratamientos químicos, se debe tener en cuenta qué productos pueden afectar menos a las especies beneficiosas y en qué momento del día deben aplicarse para causar el menor daño posible.
Las principales enfermedades del maracuyá son las siguientes:
Enfermedades causadas por hongos
- Pudrición seca del cuellos de la raíz: esta producida por el hongo Fusarium oxysporum passiflorae que ataca las raíces causando su pudrición y determina que las hojas se vuelvan amarillas y que la planta se marchite. La enfermedad causa el debilitamiento de las raíces que manifiestan un color rojizo característico.
Entre las mejores medidas de prevención se encuentra el proveer los cultivos con un drenaje adecuado dado que la acumulación de agua en las raíces es el principal causante de este problema. De igual manera se debería mantener el suelo libre de malezas para evitar que los hongos puedan instalarse en la misma. Igualmente las fumigaciones con sulfato de cobre o la adición de cal dentro del hoyo en el momento de la plantación pueden prevenirlo.
- Roña o costra (Cladosporium herbarum) Se trata de otro hongo patógeno que produce lesiones verrugosas en los frutos. El tratamiento supone la fumigación con sulfato de cobre y cal en la época de formación de los frutos.
- Antracnosis: Es una enfermedad fúngica causada por el hongo Colletotrichum gloeosporioides que afecta tanto a los frutos, como a las hojas o a las ramas. En los frutos produce hundimientos que llegan a la parte interna del fruto causando la caída del mismo. También puede atacar el borde de las hojas causando manchas claras de unos 5 mm de diámetro con un borde mas oscuro o las ramas sobre las cuales se producen chancros.
Entre los métodos principales de prevención se encuentran la poda para conseguir una mayor aireación y todas las medidas adecuadas para facilitar un mayor drenaje. El tratamiento supone el uso de medidas químicas mediante fungicidas adecuados.
Enfermedades causadas por bacterias
- Mancha aceitosa: Esta causada por la bacteria Xanthomonas campestris pv. passiflorae. Produce manchas aceitosas en las hojas de color verde oliva . La bacteria también puede producir el marchitamiento por obstrucción interna de la planta. Las hojas caen, las yemas se secan y la planta se estropea.
Los principales métodos de prevención son la utilización de semillas sanas y la limpieza de las herramientas, especialmente aquellas que se utilizan para podar. El tratamiento supone el uso la aplicación de oxicloruro de cobre.
Enfermedades causadas por virus
Entre todas ellas destacan:
- Virus del endurecimiento de los frutos del maracuyá: ( PWF= Pasión fruti Woodines Virus).Es un virus transmitido mecánicamente o mediante pulgones ( Myzus persicae, Aphis gossypi). Produce deformación en los frutos. Estos se muestran más pequeños y duros, con menos pulpa y más cáscara.
Virus del mosaico del pepino: CMV ( ingles= Cucumber Mosaic Virus) afecta incluso a más plantas que el virus anterior ( unas 190 plantas). Se denomina así porque se descubrió por vez primera en 1934 sobre pepinos, aunque puede afectar a otras plantas tan conocidas como melones, calabazas, tomates, zanahorias, espinacas, judías, apio, etc. Numerosas flores son afectadas también por este virus.
Los síntomas más característicos son el moteado de las hojas, las manchas circulares, el enanismo y las distorsiones de frutos y flores. Los mas característico es el alargamiento y estrechamiento de las hojas que, en vez de presentar verdaderos folíolos, recuerdan mas bien a zarcillos. Los frutos aparecen atrofiados y no presentan ningún valor comercial.
El vector de transmisión lo constituyen los áfidos y algunas hierbas como la cuscuta. Existen mas de 80 especies de áfidos que pueden trasmitir esta enfermedad, entre ellos el Myzus persicae (pulgón verde del melocotonero).
No existen variedades resistentes a este tipo de mosaico por lo que se requiere adoptar una prevención adecuada para impedir la infección.
Otros virus que afectan al maracuyá son el virus del mosaico amarillo o el virus del raquitismo del maracuyá.
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